Tecnología • Ensayo

La ilusión compartida de las máquinas útiles

Tres años después del boom, la IA generativa moldeó hábitos, economía y lenguaje. El punto no es si “piensa”, sino cómo nos reorganizamos alrededor de su promesa.

Es lunes por la tarde y, como tantos, entro a una transmisión donde un presentador entrevista a un adolescente muerto, reanimado por algoritmos. La escena es prolija y extraña. Me pregunto si vamos a normalizar esto.

La fe en una “era nueva” convive con un uso pedestre: correos autogenerados, resúmenes instantáneos, código que compila. Entre ambos extremos, una capa de slop sintético cubre la web mientras escuelas y trabajos renegocian reglas básicas.

“Quizás el futuro revolucionario no llegue. Quizás lo que cambie todo sea lo ‘suficientemente bueno’ que, aun así, reordena cómo estudiamos, producimos y hablamos.”

Ritmo de lectura, no de feed

La columna estrecha, el interlineado generoso y las ligaduras activas favorecen lectura sostenida. La tipografía serena oculta decisiones minúsculas: kerning, números antiguos, subrayados sobrios. Son detalles que bajan el pulso.


Sobre el autor: Anónimo la intersección entre sistemas complejos y vida diaria.